A continuación recogemos algunas de las  definiciones que, desde diferentes perspectivas, se han hecho de la hipnosis.

 

Definición de hipnosis de la American Psychological Association
(División 30- Society of Psychological Hypnosis, 2004)
(Traducción de Dr. Antonio Capafons,  Universitat de Valencia.)


Habitualmente, la hipnosis conlleva una introducción al procedimiento durante la cual se dice a un sujeto que se le presentarán sugestiones de experiencias imaginativas. La inducción hipnótica es una  sugestión, extensa y amplia para usar la propia imaginación, que se da al comienzo (initial), y que puede incluir  mayores detalles (elaborations) de la introducción.


Se usa un procedimiento hipnótico para fomentar y evaluar respuestas a las sugestiones. Al usar la hipnosis, una persona (el sujeto) es guiado por otra (el hipnotizador) para que responda a las sugestiones de cambios en la experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta. Las personas pueden aprender también auto-hipnosis, que es el acto de administrar procedimientos hipnóticos a uno mismo.
Si el sujeto responde a las sugestiones hipnóticas, generalmente se infiere que se ha inducido una hipnosis
.

Muchos creen que las respuestas y experiencias hipnóticas son características de un estado hipnótico. Aunque algunos piensan que no hace falta usar la palabra "hipnosis"  como una parte de la inducción hipnótica, otros lo ven esencial.


Los detalles de los procedimientos y sugestiones hipnóticos diferirán según los objetivos de quien la practique, y de los propósitos de la tarea clínica o de investigación que se intenta realizar.


Tradicionalmente, los procedimientos incluyen sugestiones para relajarse, aunque la relajación no es una parte necesaria para la hipnosis, pudiéndose usar una amplia variedad de sugestiones, incluidas las de alerta.


Tanto en ámbitos clínicos como de investigación se pueden usar sugestiones que permiten evaluar el alcance de la hipnosis comparando las respuestas con escalas estandarizadas. Si bien la mayoría de los sujetos pueden responder, al menos, a algunas sugestiones, las puntuaciones de las escalas suelen abarcar un rango que oscila desde lo elevado a lo insignificante. Tradicionalmente, las puntuaciones se han agrupado en las categorías de bajas, medias y altas.


Tal y como ocurre con otras medidas de constructos psicológicos  escalados positivamente, como la atención y el apercibimiento, la claridad de la evidencia de haber logrado la hipnosis se incrementa con la puntuación del individuo
.

 

Definición de Spiegel y Spiegel (1987)
(Traducción de Dr. Antonio Capafons,  Universitat de Valencia.)


La hipnosis es esencialmente un estado psicofisiológico de concentración focal, activada, atencional y receptiva, con una disminución correspondiente en la conciencia periférica. La capacidad para estos estados varía en función de las personas y es relativamente estable a través del ciclo de la vida adulta.


Puede estar genéticamente determinada o puede ser aprendida en los inicios de la vida; y puede ser activada e invocada de tres maneras; espontáneamente; como respuesta a una señal de otra persona (hipnosis formal); y como respuesta a una señal auto- inducida (auto- hipnosis)

 

Definición de la Sociedad Psicológica Británica (2000-02)
(Traducción de Dra. Sonia Cabañas.)


El término "hipnosis" designa la interacción que se da entre una persona, el "hipnotizador", y otra persona o personas, el "sujeto" o "sujetos".


En esta interacción, el hipnotizador intenta influir en la percepción, sentimientos, pensamientos y conductas de los sujetos, pidiéndoles que se concentren en una idea o imagen capaces de evocar los efectos que se pretenden conseguir.


Las comunicaciones verbales que el hipnotizador emplea para alcanzar  esos efectos se denominan sugestiones.


La diferencia entre las sugestiones y cualquier otra clase de instrucciones, radica en que la sugestión implica que las respuestas experimentadas por los sujetos tendrán un carácter involuntario o se experimentarán sin esfuerzo.


Los sujetos pueden aprender a utilizar los procedimientos hipnóticos sin necesidad del hipnotizador, lo que se denomina "auto-hipnosis".

 

David B. Cheek y Leslie M. LeCron


Cuando nos absorbemos en lo que estamos haciendo, entramos en el estado hipnótico. La autohipnosis se produce cuando te absorbes en la lectura de un libro, cuando ves una película, o miras la televisión, cuando escuchas una charla interesante, e incluso durante algunas ceremonias religiosas.


Cualquier emoción intensa también puede producir hipnosis. Aunque estas situaciones no reciben el nombre de hipnosis, eso es exactamente lo que son.

 

Coe y Sarbin.

"Hipnosis es imaginación en la que creemos."